Parte 2: El Crimen
Escrito por Mr. Meiro Lopez el 2 de Julio de 2009 y categorizado como Gente Seria.
Con esta ‘proscripción mambera’ la cordura volvió a las calles. Puertas adentro uno podía albergar a cuanto Mambo quisiera, pero en la calle ‘mambear’ era ilegal. Un ‘Corta Mambos’ cada dos esquinas, todos equipados con un periódico de la fecha enroscado en el cinturón (recién a los 3 años en la Cía. se le otorgaban a uno las espadas), era más que suficiente. Si a un civil se los encontraba con la mirada medio perdida, el miembro de ‘la Compañía de Paul’ tenía la orden de hacer uso de los medios a su disposición; un certero ‘golpe de realidad’ en la cabeza, con el ‘garrote periódico’, y, ‘puff’, le cortaban el mambo. No importaba si era una ‘falsa alarma’, “más vale prevenir que curar” era su lema.
En ese contexto era raro encontrarse con un Mambo rondando por las calles, más extraño aun encontrar a alguien que sufriera a causa de un mambo. Imagínense cuan extraño fue encontrar, en menos de dos semana, 3 personas que murieran a causa de un mismo mambo. Las 3 victimas, un hombre en sus cuarenta, uno más joven en sus veinte y una mujer de símil edad, fueron encontradas en la misma pose: sentados en la vereda, sumamente encorvados, con las piernas cruzadas y las manos, con las palmas hacia arriba, como si hubieran estado sosteniendo algo, apoyadas sobre la intersección de las extremidades inferiores. De lejos parecían como desinflados. De cerca podían verse sus rostros sombríos, cuasi-melancólicos; poco menos que angustiados, poco más que nostálgicos. El informe del forense era más que explicito: “Causa de deceso: Decepción”.
Las declaraciones de los testigos diferían casi en todo excepto en que en algún punto del relato todos hicieron mención de un extraño hombre cargando un gran saco al hombro. Este ‘hombre de la bolsa’ era el único sospechoso que la ‘Paul y Cía.’ tenía. Ante su desconcierto, la Cía. comenzó una ‘Volteada’. A diferencia de las ‘persecutas’ en que se persiguen exclusivamente Mambos, en las ‘volteadas’ se apresan indistintamente Mambos y civiles. Numerosos mochileros y empleados del correo cayeron en la ‘volteada’.
Al aparecer una cuarta víctima y, consecuentemente, ver que a la ‘volteada’ no surgía resultado, se llamó a un detective para resolver esa serie de crímenes. En la Compañía se decía de los detectives que son los que “leen el diario en lugar de usarlo”, eran vistos como administrativos de escritorio, como ‘ratas de biblioteca’, de ahí que se los conociera también como “Ratis”. Pero este ‘Rati’ no era cualquier ‘rati’, él era Juan Álvaro Salomón, nieto de Saúl Saturnino Salomón, el más brutal de todos los ‘Corta Mambos’ habidos y por haber; y nadie osaría constatar si la brutalidad se pasa con los genes llamándolo ‘Rati’.
El Detective Salomón revisó las declaraciones, los informes y demases archivos. Estaba perdido, no lograba encontrar ningún punto de referencia. La última víctima era una solterona octogenaria, nada en común con las otras 3. Y para colmo estaba el tema del ‘Hombre de la Bolsa’ ¿Quién era este ‘hombre de la bolsa’? ¿Sería él la clave del misterio? De ser así, ¿qué llevaba dentro de la tan re-nombrada ‘Bolsa’?
Decidió ir a consultar con su abuelo a ver si él sabía algo que pudiera serle útil. Su abuelo era una leyenda en la Compañía, aun después de retirado. Había luchado en las primeras ‘persecutas’ hombro con hombro con el mismísimo Urquiza, quien lo considerara su mano derecha. En un principio se lo refería como el “Atrapador de Sueños” por su implacabilidad, pero el tiempo y las sucesivas ‘persecutas’ lo fueron tornando más violento, despiadado e inclemente para con los ‘Oníricos’ y llegó a ser conocido por el nombre que lo acompañaría hasta el último de sus días: “El Destripador de Fantasías”. Apodo apropiado si los hay; el muy cebado solía atrapar conejos de pascua con trampas para osos y bajaba hadas con su gomera, utilizando ‘rompe-portones’ a modo de munición. Era un tipo jodido, pero poco se le puede decir a quien fuera capaz de ‘cazar’ a Moby Dick con solo un ‘tramontina’ y un filtro de café. Sí, un tipo jodido, pero muy groso.
Llegó a lo de su abuelo para encontrarlo con su sombrero de ‘Safari’ puesto; solo podía significar una cosa: se iba de cacería.
-Hola, ‘Abue’ ¿Cómo va? Te quería consultar por un caso que me pasaron.
-Bueno, pero que sea rápido, Juancito. Me está por pasar a buscar el ‘remís’, tengo un ‘Dragón’ directo a París que sale en una hora. Parece que hay un ‘Hombre-Lobo’ dando vueltas cerca de la ‘Eiffel’. Estoy re-ansioso, desde que el Prof. Van Helsing estacó al ‘palero’ ese de Drácula, no hay monstruos dignos de salir a cazar.
-‘Empalador’, no ‘palero’, Abuelo.
-Bueno, bueno, casi lo mismo. A ver, contame los detalles del caso.
-4 muertes por decepción, único sospechoso: un hombre con una bolsa fue visto en todas las escenas de crimen.
-¿‘Muertes por decepción’? ¿Qué es eso? Si me decís “víctimas de un ataque de ‘gárgola’”, como mucho “un ‘genio’ cumpliendo un deseo de muerte”, en eso sí te puedo ayudar. “Muertos por decepción”, no, de esas sutilezas no cazo un palo, yo. Igual, sé de alguien que te puede llegar a ayudar, pero te vas a tener que pegar un flor de viajecito.
-A donde sea ¿De quién hablás?
-Es un Mambo que se retiró hace años. En su último trabajo se enamoró de la chica que se suponía iba a espantar y largó todo a la mierda. Ahora está casado con la ‘chabona’, tiene laburo y toda la bola. Tal vez lo oíste nombrar, ‘El Cuco’.
-¡¿’El Cuco’!?- era imposible, hacía más de una década que nadie escuchaba de él, muchos lo pensaban muerto-¿Sabés dónde encontrarlo?
-Sí, pero que no se te escape, es un secreto. Te vas a tener que ir a ‘Rurrenabaque’, es un pequeño pueblito a 3 días de vuelo en alfombra mágica. Una vez allá, preguntá a cualquiera por el ‘Cucu’ y te van a saber decir.
-¿“Cucu”?
-Así se hace llamar ahora, es un nombre cariñoso que le puso la mujer.
-Lo que no entiendo es cómo nunca fuiste a cazarlo, sabiendo dónde está.
-El tipo largó todo por una mina ¿Qué querés que le haga? Soy un romántico, creo en el poder redentor del Amor. Eso sí, en la primera que mee fuera del tarro, ¿sabés como me le echo encima? Se la tengo re-jurada al Mambo ese.
El claxon del remís los interrumpió y anunció la partida del ‘Destripador de Fantasías’.
Se calzó dos rifles al hombro y enfundó sus revólveres en su cinturón.
-Después contame como te fue con el caso. Ahora, deseame suerte- le pidió a su nieto mientras encascábase el sombrero y encaraba hacia la puerta.
-Suerte, ‘Abue’- respondió éste. Al ver la espada de Física y la de Lógica en el paragüero, preguntole- ¿No llevás tus espadas?
-No-respondía mientras cruzaba la puerta-, la Física y la Lógica son solo para putos.
“Será mi abuelo, será un groso y todo eso- dijo para sí al verlo ir-, pero qué ‘cabeza’ que es.”
